Nueva Emergencia Económica: nuevo impuesto al patrimonio y aportes sectoriales impactan liquidez y competitividad empresarial

El Gobierno Nacional expidió 5 decretos legislativos (0173 a 0177 de 2026) en el marco de la declaratoria de Emergencia Económica, Social y Ecológica para atender los efectos de la ola invernal, que generó 65 emergencias en 61 municipios de ocho departamentos y que, según el Gobierno, requirirá cerca de $8 billones para atender. Ante la insuficiencia de recursos del Presupuesto General de la Nación, el Ejecutivo activó mecanismos fiscales extraordinarios. La medida central es el Impuesto Temporal al Patrimonio creado por el Decreto 0173 de 2026.

1. Impuesto Temporal al Patrimonio (Decreto 0173 de 2026)

El decreto establece:

  • Tarifa general del 0,5 % para personas jurídicas con patrimonio líquido igual o superior a 200.000 UVT (aprox. $10.474 millones).
  • Tarifa diferencial del 1,6 % para entidades financieras y empresas del sector minero-energético.

El impuesto debe pagarse en dos cuotas inmediatas (1 de abril y 4 de mayo de 2026). El gravamen recae sobre el patrimonio y no sobre la renta, lo que implica que la obligación se causa con independencia de la rentabilidad o generación efectiva de ingresos

Principales efectos financieros del nuevo impuesto:

  • Reducción de liquidez disponible para operación e inversión.
  • Necesidad de reprogramar flujos de caja o acudir a financiación de corto plazo.
  • Presión sobre indicadores de solvencia en sectores regulados.
  • Mayor costo de capital y posibles retrasos en planes de expansión 

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2. Medidas sectoriales adicionales – Impacto doble para el sector minero-energético

Los Decretos 0176 y 0177 además de flexibilizar calendarios educativos, garantizar la operación del Programa de Alimentación Escolar y ajustar obligaciones ambientales, también incluyen un aporte adicional del 2 % para generadoras hidroeléctricas y térmicas destinado a atender daños ambientales e infraestructura pública .

En el sector minero-energético el impacto entonces es doble: impuesto patrimonial más incremento del aporte ambiental, lo que impactará potencialmente el flujo de caja y las decisiones de inversión 

En Godoy estamos monitoreando muy de cerca el desarrollo normativo y el diseño de los nuevos tributos, con el fin de acompañar a nuestros clientes en la toma de las mejores decisiones para reducir su impacto y, en especial, para contribuir a la garantía del respeto y prevalencia de la Constitución de 1991.

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