¿En Colombia sabemos qué hacer cuando tiembla?
El pasado 10 de agosto, un terremoto de magnitud 7,4 sacudió a Colombia, especialmente las regiones del Chocó, el Eje Cafetero y el Valle del Cauca, dejando un impacto significativo a nivel social y económico. Esta tragedia dejó:
- 331 personas fallecidas, 4.505 heridas, 111 desaparecidas y 364 rescatadas, a la fecha de este escrito.
- Cerca de 202.000 viviendas averiadas y 36.326 destruidas, así como 6.005 edificios averiados y 743 colapsados.
- Un costo de reconstrucción estimado entre 20 a 40 billones de pesos.
- Un escenario de incertidumbre y preocupación frente a la posibilidad de un nuevo movimiento sísmico, especialmente por las personas de las zonas afectadas.
Durante y después del evento se evidenció que muchas personas no saben cómo actuar ante un sismo: algunas se paralizaron, otras corrieron y otras buscaron un lugar para refugiarse. Esto pone presente la importancia de fortalecer la cultura en prevención de riesgos, tanto en nuestra vida diaria como en el entorno laboral.
En este contexto, en materia de prevención de riesgos, el reto es lograr que las personas interioricen la necesidad de saber qué hacer en caso de sismo y, a la vez, replantear las medidas de evacuación. Es claro que algunas prácticas han quedado atrás, otras deben ser revisadas y hay muchas más que la sociedad no conoce, ya que en su día a día percibía este tipo de riesgo lejano y, por lo tanto, no se percataba la importancia de conocer y participar en los simulacros nacionales.
En cuanto a la necesidad de fortalecer esta cultura de prevención, se espera que la tragedia que aqueja al país y que conllevará mucho tiempo superar no sea un tema que pase al olvido y que, en el futuro, nuevamente nos veamos frente a un sismo y una sociedad que no se encontraba preparada para ello.
Profundizando en lo que debemos hacer en caso de sismo, resulta útil consultar la Guía de Preparativos ante Sismo que tiene la UNGRD (Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres) y las recomendaciones de la Cruz Roja. Sin embargo, hay aspectos que requieren ser reconsiderados y aclarados, tales como: ¿en todos los casos se debe esperar a que pase el sismo para evacuar?, si estamos en un piso alto ¿es más seguro subir a la terraza o bajar?, ¿evacuar luego del sismo o una vez se percibe el riesgo de colapso?, ¿sigue vigente la recomendación del llamado “triángulo de la vida”?, ¿es seguro ubicarse debajo de una puerta?, ¿cómo identifico una columna?, ¿qué debe tener el kit de emergencia?, ¿cómo evacuar con una persona con discapacidad? y ¿cómo se evacúa con animales?, entre muchas otras preguntas.
Este trabajo es de gran responsabilidad y valor, pues busca salvar vidas. Por ello, las áreas de Seguridad y Salud en el Trabajo tienen la tarea de revisar sus planes de emergencia, actualizarlos y, sobre todo, socializarlos con sus trabajadores de manera clara y puntual, para que todos sepan cómo deben actuar. Esta es una tarea dinámica y que implica que todos como ciudadanos y actores del entorno laboral participemos activamente en los simulacros.
Ahora bien, después de un sismo, el área de Seguridad y Salud en el Trabajo debe adelantar, conforme a su contexto, las siguientes acciones con el fin de garantizar el bienestar de sus trabajadores:
- Verificar las condiciones de las instalaciones. Si se encuentran daños moderados o graves en columnas, vigas, muros o entrepisos, se debe reportar a las autoridades y esperar la evaluación de un profesional especializado.
- Capacitación sobre el plan de emergencias y evacuación.
- Establecer mecanismos de atención emocional y de apoyo psicosocial a los trabajadores, tanto a los directamente afectados como a los demás.
- Fortalecer brigadas de emergencia.
- Prepararse y participar activamente en los simulacros nacionales anuales.
Finalmente, no hay que olvidar que una reconstrucción de esta magnitud no ocurre de un momento a otro. Por el contrario, conlleva un largo tiempo y eso implica mantener un fuerte llamado a la labor social que hasta el momento se ha manifestado de manera positiva con donaciones de todo tipo, trabajo social, voluntariado, entre otros. Colombia somos todos.
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